Las proteínas y el cabello, ¿para qué sirven y cómo utilizarlas?

¿Cómo sé si mi cabello necesita proteína?

Como decíamos, todos los cabellos están formados, en parte, por proteína. Por lo tanto, todos los cabellos necesitan que les aportemos proteína en las rutinas. Lo que varía de un cabello a otro es, sin duda, la frecuencia y cantidad en las que la necesitan, así como el tipo de proteína que le va mejor. 

Tus productos capilares contienen proteínas de distintos tipos. Las más habituales son la de seda, de trigo, de maíz, de soja, de cerveza, proteínas de algas marinas, de arroz… hay multitud de proteínas diferentes, que tienden a tener en cada cabello efectos diferentes.



¿Cómo saber qué proteínas me van bien o mal?

Como prácticamente todo en el camino rizado, es cuestión de ir probando y observando. Es muy útil aprender a interpretar las listas de ingredientes de tus productos, al menos los ingredientes más comunes, y así, poco a poco, ir estableciendo una relación ingredientes-resultados que te irá haciendo ver qué ingredientes te van bien o te van mal. Esto no aplica sólo a proteínas, sino en general a cualquier tipo de ingredientes.



¿Cómo empiezo a usar proteínas?

En todo este proceso de prueba y observación, ¡por algún lado hay que empezar! Si nunca has introducido todavía proteínas a tu rutina, te recomendamos empezar a usarlas en baja concentración, en un producto que las tenga, pero no en gran cantidad. ¿La razón? La vemos más adelante, pero básicamente, se reduce a “equilibrio”. 

Las proteínas de seda son ideales para principiantes, ya que funcionan bien en la mayoría de cabellos. Estos son algunos productos que contienen proteína de seda en una concentración moderada:

Por supuesto, también puedes empezar por otras proteínas que no sean seda, es sólo una recomendación muy general. Ten en cuenta que las proteínas tienen más efecto en el cabello cuando las introducimos en productos que están en contacto con el pelo un tiempo prolongado (mascarillas, leave in, productos de definición).

Otros productos ideales para comenzar poco a poco a usar proteínas son:

Bueno, y… ¿qué es eso del equilibrio proteínas-hidratación? ¿Cómo lo consigo?

Mantener una rutina capilar equilibrada significa que todos los beneficios, nutrientes, proteínas que nuestros productos nos aportan, están en consonancia. Aportar más proteína que hidratación, por ejemplo, hará que tu pelo se vea enredado, seco, pajizo. Demasiada hidratación y poca proteína, un pelo demasiado suave, sin fuerza para coger rizo… De una u otra forma, es una especie de saturación. Es como una balanza que hay que equilibrar para que todo funcione de forma correcta. Un pelo sano es un pelo equilibrado. 

¿Cómo conseguimos ese equilibrio?

Valorando en conjunto los ingredientes de los productos que vayas a usar en cada rutina. Por ejemplo, si vas a usar un gel que tiene muchas proteínas, procura usar elementos hidratantes que no las contengan (mascarilla, acondicionador, el leave in… prueba y error).

Si has usado productos de lavado e hidratación sin proteínas, prueba a introducir en la rutina un gel que las contenga. Se sumarán a la hidratación para dar al cabello fuerza, un rizo más elástico y encogido. 



Señales de que tu “balanza” proteínas-hidratación pesa más de un lado que de otro

INTRODUCE PROTEÍNAS EN TU RUTINA SI…

  • Sientes el pelo demasiado suave, blando y sedoso pero sin fuerza.

  • Tu pelo no alcanza su patrón de rizo habitual, por esa suavidad.

  • Sientes el pelo con un encrespamiento “blandito”, tipo nube, en el que ves que los pelitos no se agrupan bien en mechones, que queda como esponjoso, pero suave.



TE HAS PASADO DE PROTEÍNAS Y NECESITAS MÁS HIDRATACIÓN SI…

  • Has usado proteínas últimamente y tu pelo se siente áspero, pajizo y/o muy enredado.

  • Tu pelo es muy quebradizo de repente.

  • Sientes en la cabeza un efecto “estropajo” que antes no tenías.

  • Cuidado con esta, rizos que no se forman bien, quedan deshechos, sueltos y no responden ni a las técnicas de definición. Sí, eso también puede ocurrir si te faltan proteínas, como hemos dicho más arriba. Es menos común que ocurra con un exceso de protes, pero hay cabellos que la demuestran así. Para saber en qué caso te encuentras, valora tu rutina. Si has metido mucha cantidad de proteína últimamente, ¡voilà! Raro será que te falten; si sientes el pelo así, probablemente se deba más bien a exceso. 

Dependiendo de la “gravedad” del exceso de proteínas, es posible que necesites hacer varias hidrataciones profundas para conseguir recuperar el equilibrio, y apartar temporalmente las proteínas de tu rutina, hasta que tu pelo vuelva a la normalidad. 

Poco a poco, rutina tras rutina, y con paciencia y observación, irás aprendiendo a entender lo que te dice tu pelo, si necesita más proteína, si te has pasado… Aunque al principio no lo entendamos, ¡el pelo “habla”! Ya sabemos que aprender idiomas lleva tiempo, pero… ¡paciencia! Se consigue, y es algo muy bonito y liberador.



Mi pelo necesita MUCHAS proteínas, ¿qué opciones tengo?

Si tu pelo te demanda mucha cantidad de protes, hay muchos productos que tienen un alto contenido de estas y seguro te sentarán genial. En cualquier caso, recomendamos siempre acompañarlas de una buena base hidratante para no perder el equilibrio en ningún momento. Usar leave in (sin proteínas), por ejemplo, bajo un gel muy proteico, es siempre buena idea.

OPCIÓN 1: Quiero aportar proteínas en los productos de mi rutina:

Una opción muy recomendable, especialmente si estás empezando, porque es la mejor manera de controlar las cantidades y equilibrio.


OPCIÓN 2: Prefiero usar tratamientos intensivos ocasionalmente

Buena opción si ya controlas bien las proteínas que tu pelo necesita y/o ya usas proteínas en tus productos habituales, pero sientes que de vez en cuando necesitas más. 



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